Las cosas no son lo que parecen, pero antes de empezar a hablar de todo lo que me ha llevado a crearme este blog, me gustaría ante todo presentarme, y describirme aparentemente como soy. Mi nombre es algo que no deseo mostrarle al público que leerá dicho blog. Como comprobareís soy una chica, enamorda, divertida, risueña, pero con las ideas poco claras, o eso creía hasta el momento. No poseo más que quince primaveras. De cabello rubio y ojos azules, de los que me siento demasiado orgullosa, nada de aparatos en los dientes, ni gafas. Y siempre con una gran sonrisa en la cara, siempre aunque mi ánimo no sea el más adecuado. Ojo esto solo es una descripción, no muy completa, pero lo que importa no es como yo sea, si no como imaginéis que soy.
Lo cierto es que mi imaginación es algo peculiar, extraña pero divertida, me encanta imaginarme una vida perfectas, cientos de sueños y miles de aventuras. A mi edad es normal enamorarse, pero cuando te enamoras y te vas dando cuenta de que no eres correspondido, duele... pero duele mucho más, si esa persona comienza creándote un mundo de ilusiones, que después al cabo de un tiempo, convierte esas ilusiones en esas tremendas ganas de llorar al levantarte, esos miles de suspiro cada vez que ves su foto y sabes que ya nada es como antes, esas poquisimas ganas de salir porque sabes que si sales a la calle lo más probable es encontrartelo y no sabes de que modo te lo encontrarás, ese miedo a enterarte de que le gusta otra. Esas clases de síntomas son los que se apoderaban de mi desde que pasó lo que pasó, todo empezó con un flechazo, no tenía pensado enamorarme, pero el amor llega cuando menos te lo esperas y de la manera mas inesperada posible, y asi fue. Como ya he dicho antes, todo fue un flechazo, aquel flechazo fue único y perfecto, pues al tiempo descubrí que él también sentía lo mismo por mi, o eso creía yo.. todo era asquerosamente perfecto, y digo asquerosamente porque todo fue una simple e ipócrita mentira, una desilusión más. ¿Quién dijo alguna vez que de ilusiones se vivía?... Total, como una tonta me creí cada uno de sus piropos, de sus "te quiero" sin venir a cuento. Me enamoré de cada una de sus sonrisas, de sus gestos y de todo lo que era él.